No confundas amabilidad con interés.

Chicos buenos. Hombres que nunca llegarán a ser verdaderos hombres. Chicos, pequeños. Se ocultan bajo sus propios miedos. Se cubren con una armadura de mediocridad para protegerse del mundo. Viven en una burbuja. Esperan a que el universo les conceda la oportunidad que anhelan. Pero no saben que al universo no le importan sus diminutas ambiciones. Nunca conseguirán lo que desean.

Los chicos buenos esperan a que las oportunidades se les presenten.

Hay tres clases de hombres: los que hacen que las cosas pasen, los que ven las cosas pasar, y los que se preguntan ¿qué fué lo que pasó? Los chicos buenos esperan a que la oportunidad se presente ante ellos, dorada, radiante, y fácil. Las oportunidades nunca están al alcance de la mano, siempre hay que estirarse para alcanzarlas, por lo que para cuando un chico bueno dá ese paso, es demasiado tarde, la oportunidad ya sé fué para nunca volver. Como consecuencia el chico bueno nunca obtiene lo que desea, únicamente lo que le llega por casualidad.

El egoísmo no es una característica aceptable.

Los chicos buenos creen que las mujeres les deben algo.

“Soy un buen chico. Ella debería de fijarse en mi. ¿Por que no puede ver que yo soy lo mejor para ella? ¿Por que no le gusto?” Ellos piensan que es deber de ella interesarse en ellos, pero nunca hacen un intento por ser un hombre interesante para ella. El piensa que al ser un buen chico ella deberá de fijarse en el, piensa que solo por escucharla, pagar la cena, o hacerle regalos ella deberá acostarse con el, amarlo, darle el afecto que el desea. El piensa que el amor o el sexo son cosas que se intercambian, cosas que el debe de recibir por ser “bueno” con ella. El no toma la responsabilidad de ser el hombre que ella desee, en lugar de eso busca hacer algo que haga que ella se sienta en deuda con el. El no quiere que ella lo quiera, quiere que ella le pague con afecto.

Los chicos buenos no pueden ver la realidad.

Ellos viven de fantasías. Nunca hacen nada por si mismos, nunca hacen nada por mejorar. Piensan que si esperan el tiempo suficiente ellas algún día verán que “son tan buenos” y vendrán corriendo. Piensan que sus fracasos son culpa de alguien más. Llenan su mente con mentiras que justifiquen su insuficiencia, con excusas con las cuales justificar su fracaso. Nunca es que sean flojos y descuidados, siempre es por que “las mujeres son superficiales y solo les importa el físico”. Nunca es que sean pobres y desobligados, siempre es por que “se necesita dinero para ligar”. Nunca es por que sean tímidos y les dé miedo acercarse a una mujer, siempre es por que “ella no se da cuenta de que yo soy mejor”

Los chicos buenos esperan a que las cosas sucedan.

Los chicos buenos no son buenos.

Los chicos buenos son egoistas. Ellos no buscan satisfacer a una mujer o darle lo que ella merece, si no que quieren que ella les dé todo y los satisfaga a ellos. Ellos quieren tener a una mujer a sus pies, pero nunca se ponen a pensar en qué es lo que ellos le van a ofrecer a cambio. Ellos quieren que ella sea hermosa, pero nunca hacen nada por mejorar su propia apariencia. Quieren que ella sea perfecta, pero nunca hacen nada por mejorarse a si mismos. Son rencorosos, detestan y odian a las mujeres que los han rechazado, como si de ellas dependiera su propia felicidad. Son abusivos, exigiendo que las mujeres se ajusten a sus deseos. Son groseros, insultando a la mujer que no encuadra en sus fantasías. Ellos solo son buenos por que piensan que así obtendrán lo que desean, no por que deseen ser buenos.

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Germanico

Instructor Ejecutivo para Hombre Social
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