Tu vida sigue con o sin ella.

Estás en una relación y decidiste dejar de lado fiestas, amigas, amigos y hasta la membresía del gimnasio. Todo dejó de tener la importancia que hasta hace unos meses tú le dabas. Aquello que te caracterizaba en otro momento, se quedó de lado desde que conociste a esa chica que a tu parecer es la ideal y, por quien eres capaz de abandonarlo todo; de abandonarte.

Sin darte cuenta, al dejar de lado las cosas que te gustan; te abandonaste a ti mismo. Al dejar eso de lado por querer empatar tiempo y ritmo de vida con alguien que hasta hace unos días o meses, no estaba en tu vida. Dejaste de ver a tus amigos y por lo tanto dejaste de salir de fiesta con ellos. Dejaste de buscar a tus amigas por no entrar en malos supuestos. Las camisas que antes se ajustaban a tus bíceps, ahora te quedan un poco flojas en esa parte que tanto le llamó la atención a la que ahora es tu chica.

Ha pasado un tiempo, y decides que es buen momento para ponerte al día con los chicos y buscas un espacio para estar con ellos. Al encontrarse de frente e intentar mantenerte al ritmo de la conversación; te das cuenta que todo ha cambiado. Quien antes era tu compañero de fiesta y ese que era tu aliado para buscar aventuras, ahora es compañero de alguien más. Y esas chicas a las que podías buscar cuando sentías incertidumbre por alguna cuestión de faldas, ahora están saliendo con alguien y tú, no estabas enterado. Todo avanzó mientras tú te anquilosabas en una relación que, más allá de ayudarte a ser mejor, te dejó en un estado de completa quietud. Quietud que no te ayudó a relacionarte tanto como deseabas en primer momento con tus amigos; esa misma quietud que no te permitió saber los sueños y expectativas de esas chicas que te buscaban por tener siempre una palabra de aliento y un comentario perfecto. Quietud, que no te permitió levantar más peso en el gym, mientras aquellos que eran los “flacos” ahora te podrían ayudar a completar tu rutina.

No necesitas una relacion para estar satisfecho.

En ocasiones se piensa que tener una relación es dejar de lado lo que nos gusta por estar junto a esa persona. Sin embargo, no nos detenemos a pensar que para ser atractivos e interesantes a los ojos de ella, es imperativo continuar haciendo las cosas importantes e interesantes que en algún momento nos hicieron ser la diferencia, esa clase de cosas que nos hicieron ser atractivos a los ojos de ella.

Por lo tanto, hacer las cosas que siempre te gustaron, e importaron, es la columna vertebral de tu relación. Buscar crecer en tu vida y trabajo, cumplir tus proyectos y alcanzar tus metas hará que día a día ella vea el interés y la grandeza en ti. Harán que ella se mantenga interesada en ti; el que te mantengas ocupado en tus cosas, hará que el interés que tienes por ella, esté ahí siempre.
Estar en una relación no significa perderse en la relación; estar en una relación es compartir tus experiencias y sentimientos. Acompañar a alguien mientras alguien te está acompañando.

No se puede continuar siendo importante si dejamos de hacer cosas importantes. Ella está a tu lado, es importante en tu vida. Pero ella no puede ser tu vida entera, por que tu, lo que tu eres, continúa con o sin ella.

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Mercadologo, Empresario, Bloggero, Coordinador de SferaRadio.
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