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1- La codependiente.

En un principio, será agradable tenerla detrás de ti todo el tiempo. Te hará sentir que eres necesitado, deseado. Te sentirás como su héroe cuando la salves de sus pequeños problemas.

Pero esto muy rápidamente se volverá una pesadilla. Dejarás de tener tiempo para ti, cada minuto y cada hora de tu vida estará dedicado a ella.

Cuando una chica, particularmente si se trata de TU chica, te necesita, desde luego será tu instinto acudir en su ayuda. Pero estas chicas llegan al extremo de inventarse problemas, dramas, únicamente para tener algo por lo cual necesitarte. Y cuando tu no dejes todo (incluyendo familia, amigos, trabajo y diversiones) por correr a estar a su lado, comenzará la verdadera tormenta.

Y tu no necesitas ni mereces esa clase de drama en tu vida. Un poco de drama es natural en una mujer. Pero en cuanto cruce esa línea, no habrá vuelta atrás. A la primera, debes de marcarle un alto y advertirle que no permitirás esa clase de conductas en tus relaciones. A la segunda, será mejor que le expidas su boleto a la soltería.

2- La monógama en serie.

Esta es la clase de chicas que encuentras en las redes sociales proclamando su amor sincero e incondicional hacia su novio. Las que “encontraron el verdadero significado del amor” hasta que lo conocieron a el. Las que no paran de decir que lo aman y que dejarían todo por estar a su lado.

El problema es que esto lo publican cada 2 semanas, y cada vez, se refieren a un hombre diferente.

Una mujer que tenga relaciones sexuales con un hombre sin estar en una relación sentimental con el, al menos es sincera. Ella no está exigiendo, ni poniendo como requisito, nada que ella misma no esté dispuesta a ofrecer. La Monógama en Serie se siente superior por que ella “solo se acuesta con su pareja”, pero cambia de pareja con más frecuencia de la que cambia de ropa interior. ¿Que tan sincero puede ser su amor, si se lo entrega a cualquiera que satisfaga el requisito de “pedírselo bien”?

3- La “chingona y cabrona”

Estas mujeres suelen tener expectativas ridículas para sus relaciones. Quieren un hombre “libre de compromisos”, pero esperan que el se encarge de los 3 hijos que tuvieron con otros. Desean un hombre inteligente y exitoso, pero ellas no terminaron sus estudios, no leen por que “es perder el tiempo”, y suelen vivir a costa de sus padres por que “nadie les da el trabajo que quieren”. Esperan un hombre “guapísimo y con cuerpo de modelo” mientras que ellas lucen sin pena sus barrigas cerveceras y tratan sus cuerpos como baño de gasolinera, sucio, orinado, y lleno de graffitis vulgares.

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Albergan un rencor profundo hacia todo el género masculino, por eso insisten en demostrar lo “chingonas” que son por medio de conductas antifemeninas como beber como marinero, maldecir como verdulero, o fumar como cosaco. Descuidan su salud, su apariencia, y su intelecto, y se repiten a si mismas que un hombre, para “ser hombre de verdad”, está obligado a “quererlas tal como son”. Odian a cualquier hombre que no se ponga a sus pies, y desprecian a todo el que lo haga.

Ellas son la clase de mujeres que te serán infieles por que “tu las descuidaste”. Las que te exigirán regalos costosos o que las lleves a restaurantes caros (en donde piden whiskey con coca-cola) por que “así se merecen que las traten”. Las que te insultarán y humillarán, en público y en privado, por que “tu las hiciste enojar”. Hagan lo que hagan, siempre será culpa tuya.

4- La bipolar.

Y no me refiero a las inmaduras que piensan que “celosa y bipolar” es una virtud. Me refiero a aquellas que verdadera y auténticamente tienen problemas mentales y cambian de estado de ánimo cada 2 minutos.

No importa cuanto las quieras o cuanto quieras tenerlas a tu lado. Hasta el metal más duro se rompe cuando lo doblas constantemente de un lado a otro, y lo mismo ocurrirá con tu voluntad. Pronto se apagará toda la felicidad y satisfacción que pudieras obtener de tu relación con ella, evitarás expresar cualquier cosa por miedo a que lo que digas detone otra de sus crisis. Estarás constante y simultáneamente evitando pasar tiempo con ella, y evitando pasar tiempo sin ella, por no saber de que humor estará ni cuanto durará el drama en el que estarás sumergido.

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5- La que no satisface tus expectativas.

Muchos hombres se ven a si mismos atrapados en una relación que no desean por miedo a lastimar a una mujer que “los quiere de verdad”. Otras veces lo hacen por miedo a quedarse solos, o a no encontrar a alguien mejor. Quizá estén con ella solo por que ella fue la única que “les dijo que si”, o por que la relación “simplemente se dio”.

La relaciones no son hongos para simplemente crecer en donde sea. Son cosas que se cultivan, que de una u otra forma se hacen. Y si tu no haces nada por tener la relación que quieres tener con la clase de mujer que quieres en tu vida, entonces tendrás que conformarte con aquello que “simplemente se de” en tu vida.

Lo primero es sencillamente no salir con mujeres que no encuentres atractivas. Si, muchos podrán alegar que “lo que importa es lo de adentro”, pero, lo de “adentro” no lo puedes ver antes de conocerla. Y de poco te servirá conocerla si ella no te atrae físicamente. No importa como te gusten, ni si ella es perfecta (ninguna lo es) o si no llena la descripción de tu mujer perfecta. Lo que importa es que ELLA te guste, por el motivo que sea.

Y lo segundo, es que te guste su forma de ser, su forma de tratarte, y sobre todo, la persona que tu eres cuando estas con ella, la relación que TU llevas con ella. Por que si no estás satisfecho con tu relación, si tu relación no llena tus expectativas afectivas o sexuales, vas a sentirte incompleto. Y tu buscas ser un hombre completo, y no ser un hombre a medias que necesite de algo o alguien que lo “complete”

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6- La manipuladora.

No importa lo que sea, todo tiene que ser a su modo, como ella diga, cuando ella lo desee.

Ella no te ve como un novio, te ve como un sirviente. Tu deber es hacer todo lo que ella diga y cumplir cualquier capricho que pueda tener, por que “para eso estás”. Y cuando por cualquier motivo no puedes o quieres cumplir sus exigencias, comenzarán los chantajes. Desde amenazar con dejarte, condicionarte el sexo, o adoptar el papel de víctima (llegando incluso a inventar acusaciones frente a terceros de agredirla o violentarla) con tal de salirse con la suya.

Siempre estarás a la defensiva. Siempre estarás cuidando tus palabras y acciones para evitar decir o hacer algo que ella pueda usar en tu contra. Siempre estarás sintiéndote derrotado por haber cedido ante sus caprichos o insatisfecho por no haberte “ganado” su afecto, y le guardarás rencor a ella por haberte forzado a aceptar menos de lo que tu sentías que merecías.

7- La sobreprotegida.

Esencialmente, aquellas que nunca aprendieron a hacer nada por si mismas por que siempre tuvieron alguien que lo hiciera por ellas. No sabe preparar café ni cocer un huevo. No hace nada en el hogar por que “no es su trabajo”. Es una niña de papi que depende de su posición social o económica para salir de cualquier apuro, pero que fuera de su entorno es tan vulnerable como una paloma.

No sabe, ni quiere, hacer nada por si misma. No se sabe cuidar, ni defenderse, por lo que no quiere una pareja, quiere alguien que llene a la vez los papeles de padre, guardaespaldas, proveedor, centinela, e instructor.

Te pide que le enseñes a “hacer algo” (traducción: ven a hacerlo por mi), pero no aprende por que sabe que cuando vuelva a necesitarlo, tu o alguien más le “enseñará” (es decir, hará por ella) a hacerlo. Evitará ir contigo a cualquier lugar divertido o interesante por que le aterra hacer cosas nuevas o que estén fuera de su zona de confort, o tendrás que cortar tu diversión temprano por que solo tiene permiso hasta las 9.

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8- La chica de todos.

Si las mujeres tuvieran una clave, la de ella sería “1234”. Es una mujer libre, pero de acceso. Para cuando tu la conociste, ella ya había estado con tus amigos, los amigos de tus amigos, y uno que otro desconocido. Ella fue a cenar, probó todo el menú, y ahora espera que tu pagues la cuenta.

No hay problema en que una mujer sea libre sexualmente y que ejerza su sexualidad con y cuando ella lo seleccione. El problema es que el proceso de selección de ella es tan simple, y sus estándares tan bajos, que cualquiera los llena. El suyo no es un corazón de condominio, es un hostal barato donde cualquiera entra y sale.

Es como entrar a un concurso en donde todos se llevan el mismo premio tan solo por inscribirse. Deja de ser algo especial, se vuelve una competencia donde no gana el que llega primero, sino donde pierde el que se queda al último. El que compró la vaca de la que ya todos obtuvieron la leche, el que tendrá que aguantarse todo el drama y la angustia de una relación mientras que (todos) los demás se llevaron solo la pasión y la gloria.

El problema nunca es su pasado. El pasado nos hace lo que somos hoy. El problema es cuando el pasado no se queda en el pasado. Si vas a estar en una relación con una chica, mereces que sea solo TU relación, y no una relación pública en la que cualquiera pueda decir que ya pisó base.

Sin ningún derecho a juzgar, cada quien sabe lo que quiere y lo que le gusta, y tiene derecho a tenerlo. Solo una única advertencia: puedes tener una relación exclusiva, o puedes tener sexo con quien quieras cuando quieras. Pero no se pueden las dos cosas.

Tu vida sigue con o sin ella.

Estás en una relación y decidiste dejar de lado fiestas, amigas, amigos y hasta la membresía del gimnasio. Todo dejó de tener la importancia que hasta hace unos meses tú le dabas. Aquello que te caracterizaba en otro momento, se quedó de lado desde que conociste a esa chica que a tu parecer es la ideal y, por quien eres capaz de abandonarlo todo; de abandonarte.

Sin darte cuenta, al dejar de lado las cosas que te gustan; te abandonaste a ti mismo. Al dejar eso de lado por querer empatar tiempo y ritmo de vida con alguien que hasta hace unos días o meses, no estaba en tu vida. Dejaste de ver a tus amigos y por lo tanto dejaste de salir de fiesta con ellos. Dejaste de buscar a tus amigas por no entrar en malos supuestos. Las camisas que antes se ajustaban a tus bíceps, ahora te quedan un poco flojas en esa parte que tanto le llamó la atención a la que ahora es tu chica. (más…)

Una separación puede hacerte ser mejor hombre.

Ella te dejó los sueños hechos ceniza, el corazón casi al borde de la desolación, la angustia que te come el ánimo por la mañana, las ganas inclusive hasta de salir a caminar. Ella te vendió su sonrisa por tu lado más sincero.

Se hizo evidente que no sabías que tenías un lado romántico y lleno de locura capaz de soportarlo todo. Pero ella se fue. Al parecer no te queda muy claro porque todo parecía marchar a la perfección, porque en cada mirada parecía entregarte su verdadera esencia, porque sus caricias eran demasiado cálidas que las pensaste únicas. Tal vez sigas pensando que un último intento podría no resultar un esfuerzo en vano, que ella tiene ganas de que las busques y te está esperando.

Quiere saber que te tiene.Y probablemente ella quiere que la encuentres para decirse a sí misma que te tiene, para alzar su ego y demostrar una personalidad que más que dominante es una actitud ocultando cierta inseguridad. En tanto tú sigues con preguntas que te llevan a más preguntas, es un laberinto de arbustos que te lleva a más laberintos, a todos tus amigos les pides consejos pero en el fondo bien sabes lo que deseas.

Uno no siempre hace lo que tiene que hacer sino lo que quiere y viceversa.

Eres tú el actor principal del libreto que tomas, el final no está escrito y el desenlace sólo lo conoceremos en la medida en que vivamos conscientes de nuestras decisiones. Ella no puede hacerte sufrir, eres tú quien se involucra esperando lo que ella ya no dispone, eres tú quien decide hacia donde te va llevar tu inteligencia y el estima que le tengas a la integridad de tus emociones y sentimientos. Nadie puede darnos en concreto consejos útiles para las relaciones, somos nosotros los que tenemos que probar y asumir el valor de la experiencia.

Eso no significa llegar hasta el fondo del precipicio pero muchas veces no sabemos cuánto hemos caído sino cuando ya tocamos el suelo. Estoy seguro que debiste pensar en encontrar un mejor trabajo, obtener un ingreso más alto, componer una canción, leer montones de nuevos libros, aprender a bailar, montar algún negocio, iniciar un pasatiempo diferente porque ella te hizo sentir querer disfrutar más detalles de la propia vida y seguir creciendo.

Nadie tiene más poder sobre ti que el que tu le permitas.Pero ahora ella se fue y tú decidirás el momento preciso de seguir caminando y dejar atrás el recuerdo. Nada fue una pérdida de tiempo. Hoy puedes mirar en el espejo a alguien menos frágil pero a la vez más inteligente y con menos temores para asumir riesgos. De no ser así tal vez no hayas aprendido muy bien y tendrás que repetir la lección. Pero ahora ella se fue y ahora sin notarlo eres mejor.

Superar una relación no tiene por que ser difícil.

Mucho se ha hablado en estas páginas sobre como conquistar a una mujer. Conforme vayas mejorando tus habilidades sociales y conociendo más y más mujeres, eventualmente encontrarás a una con la que querrás compartir algo más que tu tiempo.

Pero, nada es para siempre, y una separación puede ser dolorosa, especialmente si se trata de una chica con quien hayas alcanzado una conexión profunda y significativa.

No importa quién haya terminado a quién, ni si hayan tenido una pelea fuerte o simplemente se hayan alejado en buenos términos. El vacío emocional que deja una separación suele ser difícil de superar, e incluso llegar a tener un efecto profundo sobre tu juego. (He visto muchos hombres que, después de terminar una relación larga, tienen serias dificultades para volver a establecer relaciones significativas con cualquier otra mujer.)

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